viernes, 30 de enero de 2015

REFORMA EDUCATIVA POR DECRETO


La escuela de Atenas de Rafael
 Hace unos años, estudiantes universitarios españoles se manifestaron, encerraron, tomaron el despacho de algún rector y hasta retuvieron a algún profesor. Todo ello para protestar en contra del Plan Bolonia. Esto fue una reforma del sistema educativo universitario de nuestro país, para adaptarla a Europa, eso si, diseñado a partir del modelo anglosajón. El nuevo plan según sus defensores sería todo bondades para los estudiantes de este país ya que mejoraría las salidas laborales, tendría en cuenta principios de calidad, movilidad, diversidad, competitividad y lo más importante se incrementaría el empleo en Europa para nuestros jóvenes.
 Profético este último punto, ya que la desbandada de jóvenes la mayoría universitarios buscándose la vida fuera de nuestras fronteras asciende ya a más de 300.000. Ya no habría Diplomaturas ni Licenciaturas si no Grados y Postgrados. Cuatro años para lo primero y uno para lo segundo. Este último costaría entre 1.400 y 2.000 Euros pero el gobierno tenía un plan para la financiación: convertir las Becas en Beca-Préstamos. Lo que muchos profesores así como la mayoría de alumnos les parecía que convertía la Universidad en un lugar elitista.
 El grado sería algo así como la formación básica encaminada a formar mano de obra precaria y el Postgrado o Máster sería lo que daría lugar a mano de obra cualificada. Este plan fue aprobado sin un debate público en el que participaran estudiantes y profesorado. De esto hace apenas 5 años y los primeros jóvenes que formaron parte del europeo plan, hace un año que andan buscando una oportunidad laboral dentro y fuera de este país como el que busca una aguja en un pajar.
  En este año en que estos universitarios no han tenido tiempo, ni posibilidades de nada en lo laboral como para empezar a estudiar los resultados del Plan Bolonia el gobierno de España saca adelante una nueva reforma educativa por Decreto, que es lo mismo que decir "rápidito y por cojones" según el cual, el Grado se reduce a tres años y el Master se alarga a dos, lo que nos lleva por una fácil multiplicación a obtener un resultado algo más sustancioso, ya que en estos 5 años los precios del Postmaster están entre 2.700 y 7.000 euros que en dos años suponen de 5.400 a 14.000 euros por barba, pero que no cunda el pánico que eso lo solucionan nuestros amigos los bancos que para eso están. Están compinchados con esta panda de sinvergüenzas que dice que nos están gobernando.

Ahora quería contaros que hace un par de años yo estuve en Chile en un momento convulso para los universitarios de este país que se habían cansado de tener sus vidas hipotecadas ya que desde finales de los 90 los jóvenes que deseaban acceder a la universidad tuvieron que hacerlo contrayendo deudas con los bancos que en connivencia con los políticos  los atraparon en una tela de araña de la que es imposible deshacerse. La cantidad que en principio necesitaron para estudiar se ha cuatriplicado. Esta deuda se va agrandando con intereeses desmesurados que no dejan de crecer. Los jóvenes que trabajan no pueden más que sacrificarse para no terminar jamás con esta pesada carga imposible de saldar, en la que también están involucradas sus familias. Familias enteras con sus viviendas, sueldos y demás posesiones hipotecadas de por vida. Por apoyar un día a sus hijos.

  A esto se verán abocados nuestros jóvenes estudiantes si personas sin alma siguen ahí arruinando lo que tanto costó conseguir en este país. Con su afán por agrandar el abismo social que se abre cada vez más entre la mayoría de personas trabajadoras ya sean de clase más humilde o media, pero trabajadora al fin y al cabo y ese 1% de ricos muy ricos y malos muy malos que son los que mueven a los títeres que dicen que gobiernan España.

jueves, 29 de enero de 2015

CAMBIAR LAS COSAS


Nogal en flor de Renoir

  Es casi medio día, Aquí estoy sentada ante el ordenador después de muchos días de evitarlo. He pasado de una relación estable, duradera permanente y diaria a una en la distancia esporádica y escasa.
 !Vamos! de levantarme por las mañanas y nada más abrir los ojos y antes de prepararme el primer café conectar mi "inseparable" para espabilarnos los dos a la vez sin perdida de tiempo. A estar semanas sin acercarme a él, condenándolo al olvido; y es que han sido tantas horas, días, semanas, meses pegada a él, que hemos quedado saturados el uno del otro, !Que digo saturados!...Desbordados, artos de tanta información.
 Mi mente ha lanzado un S.O.S. si, mi mente-mono que ya de por sí era inquieta en exceso y saltaba de un lado a otro como una loca, había llegado a un punto que rozaba el caos y es que era tanto lo que recibía a diario que se ha colapsado. Ha dicho: !Hasta aquí hemos llegado!, ya no puedo más.
¿ De qué me vale este lío en el que me enredo cada día más y que no me deja ir a ningún sitio?, ¿De qué me sirve agrandar esta bola de hilos a mi alrededor si me inmoviliza en vez de dejarme avanzar por mi camino?, ¿A donde me lleva tanta información teórica y tan poca práctica?, ¿Me estaré convirtiendo en una friki de las redes sociales?, ¿En una enganchada de internet?, que tengo ya más horas de navegación que el "Capitán Ahab" trás la ballena de sus sueños...o de sus pesadillas.
 Se que los últimos meses he ido ha saco contra lo injusto y he intentado que mi pequeño circulo de amistades conozca mis puntos de vista sobre muchas cosas. Porque hemos llegado a un punto crucial en el que hay que tomar partido y no me refiero con esto a los partidos políticos ni a la derecha y la izquierda que no son más que etiquetas que lo que hacen es provocar odio. Si no revolverse contra la crueldad de los poderes que mueven el mundo, que están pisoteando y masacrando a la gente corriente.
 Si, a las personas trabajadoras y honestas a las que tras décadas de engaño han hecho creer que eran los culpables de todo lo malo que pasa en el mundo, si de todo: De este periodo de asfixiar y exprimir a la gente a través de los bancos, de que el planeta esté sucio, sobre explotado y violado en todos los sentidos, de que haya hambre y pobreza en el mundo, de que haya odio y guerras, la culpa de poner ahí a los que nos están llevando al caos, si porque los elegimos nosotros, aunque solo podamos elegir entre malo y peor. Por elegir cada cuatro años más de lo mismo.
 Una vez le oí contar a alguién mayor, sobre unas elecciones que convocó Franco, en las que la mayoría de gente humilde no sabía qué se votaba. Una señora preguntaba:
 -Niño! Que es lo que vamos a votar, si queremos a Franco?
 -Claro señora! Votamos Si o No: Si que se quede y no que no se vaya.
 Lo mismo da, que da lo mismo, igual que ahora. Por eso pienso que hay que pronunciarse entre justicia e injusticia, entre gente honesta y gente deshonesta me refiero a gente que da y a gente que roba, hablo de personas normales que no matan ni roban que aman a otros que viven pensando que todos tenemos unos derechos por el mero hecho de nacer humanos.
 Gracias a internet he descubierto a grandes personas que piensan que esto ha llegado demasiado lejos, que hay que decir basta, que tenemos que coger las riendas del poder y no dejarlas en manos de gente malvada y depravada. Que un mundo más justo es posible y que depende nosotros.


sábado, 6 de septiembre de 2014

NUESTRAS UVAS DE LA IRA

La fotógrafa Dorothea Lange captó  con su cámara  a los mas desfavorecidos.
Esta "Madre inmigrante" es, sin duda, el rostro
de la gran depresión

 Durante unos días creía haberme sumergido de lleno en los Estados Unidos de América, en la época de la gran depresión. Cuando miles de familias empobrecidas viajaban por la hoy famosa "Ruta 66" en busca del sueño americano.
 Tierras que durante generaciones pasaron de padres a hijos, fueron arrebatadas a los campesinos por los bancos. A estas mismas tierras llegaron milagrosamente miles de panfletos que prometían buenos sueldos por trabajos dignos en una tierra prometida: California.
 Tras atravesar el país familias enteras, por un largo y duro camino en el que quedaron los más débiles: los abuelos que no resistieron el desarraigo o los niños que no pudieron ganar la batalla a la desnutrición, llegaron al final del trayecto para comprobar que lo que los panfletos prometían no era más que un engaño para conseguir mano de obra barata.
 Porque si a un lugar a donde se necesitan 100 trabajadores llegan 3.000. los cien escogidos serán los que estén dispuestos a trabajar por menos y probablemente por un plato de comida con tal de poder alimentar a sus familias hambrientas.
La familia Joad en busca del sueño americano.
Imagen de la adaptación al cine de la novela
 por John Ford
 Además de la crueldad del sistema que intenta acabar con el individuo, el libro muestra la fuerza del amor no solo en los miembros de la familia protagonista si no en otras que junto a otros personajes se entrelazan en busca de un destino común. Conviven en un asentamiento que se auto gobierna de espaldas al sistema, con la ayuda de todos y el respeto mutuo. Demuestran que esto es posible si todos colaboran por el bien común.
 Como decía al principio, creía haberme sumergido en los Estados Unidos, hace muchos muchos años, pero no, no he salido de aquí. Nosotros tenemos nuestras propias "Uvas de la ira" aquí, en nuestro país. Donde miles de personas pierden su trabajo y su casa, como los campesinos de la novela perdieron sus tierras. Donde miles de personas se marchan lejos de su familia en busca de un sueño, un sueño que consiste en poder vivir. Porque los panfletos llegan en forma de programas de televisión que muestran a compatriotas aventureros por el mundo, viajeros o callejeros pero siempre triunfadores al fin y al cabo.
Algunos de los protagonistas de "Las uvas de la ira".
Junto a Henry Fonda  la que recibiría el oscar a
 la mejor actriz de reparto Jean Darwell.
 En un país donde miles de trabajadores han perdido sus derechos, se les han abaratado los salarios, llegando a trabajar practicamente por nada, bajo la amenaza de los 3.000 que llegaron a ocupar esos puestos de trabajo como en la famosa novela. En ella no se permitía hablar a los que marchaban en busca del sueño, de la verdad sobre lo que iban a encontrar al final, porque eso los hubiese persuadido. Como a los españoles no se les puede hablar en los medios de los miles que han salido fuera en busca del sueño y solo han encontrado dolor, racismo, xenofobia...Tampoco se permite hablar de los que han conseguido empleos tan precarios que apenas pueden sobrevivir, ni de los que permanecen en ese limbo que es la indigencia, sin poder volver a casa con los suyos porque lo apostaron todo al sueño...Español.
  Igual que en la novela hoy podemos ver que el sistema no ofrece soluciones si no todo lo contrario. Solo las personas ofreciendo lo mejor de cada uno por el bien común podremos mejorar en algo y cambiar las cosas. Aunque el camino sea largo y duro, debemos implicarnos tomar las riendas y empezar a cambiar las cosas, cosas que jamás harán los que nos han traído hasta aquí: hasta nuestra "Ruta 66".
"Las uvas de la ira" de John Steinbeck
Os la recomiendo así como
la adaptación al cine. no os defraudará