lunes, 23 de febrero de 2015

ENSAYO SOBRE LA LUCIDEZ



 El expositor de libros giraba ante mi y yo no sabía por cual decidirme. Al final pudo la curiosidad por leer algo de un Nobel del que me avergonzaba, no haber leído apenas nada de su obra, aunque debo decir que lo admiraba como persona ya que había leído entrevistas suyas en los medios. Si hablo de José Saramago, nuestro paisano peninsular. Pague la edición de bolsillo de "Ensayo sobre la lucidez" y marché por la zona de embarque del aeropuerto de Sevilla buscando un lugar tranquilo donde tomar un café con Saramago. Desde que ante el expositor, leí la reseña de la contraportada, una sonrisa se dibujo en mi boca porque intuí el sentido del humor del escritor. Pero las primeras páginas lo confirmaron.
Es día de elecciones municipales en una ciudad, pongamos Lisboa, por una única alusión a la capital lusa que hace el autor, pero que podía ser cualquier ciudad de cualquier parte. Los componentes de la mesa van llegando al colegio electoral a pesar de las inclemencias del tiempo, para ejercer sus obligaciones antes de que el pueblo ejerza su derecho a decidir quien los gobierne. A partir de aquí la preocupación porque los votantes no llegan, el resultado de las elecciones que no es el que los gobernantes quieren que sea, lo que por tanto les lleva a retorcidas teorías conspiranóicas, las absurdas soluciones que dan dichos gobernantes como sitiar la ciudad abandonándola ellos antes !claro!, sus teorías sobre los que han tramado este acto terrorista que es votar en blanco, la manipulación de los medios de comunicación, llegando a inventar para intentar convencer, he incluso planear atentados de falsa bandera, eso sí, siempre para salvaguardar "la democracia" y por "el bien de la humanidad" con un sentido del humor y una ironía sutil que hace disfrutar cada momento.
 Tengo que decir que cuando comencé a leer tuve que volver sobre las lineas leídas una y otra vez para acostumbrarme a la forma de escribir de este maestro: solo puntos y comas. Sin signos de ningún tipo ni si quiera en los diálogos. Claro que fui dándome cuenta de que él no los necesita. Su capacidad para describir y mostrar de forma sencilla personajes, lugares y situaciones es increíble.
 Os aseguro que continuamente mi mente comparaba lo que que ocurría en ese lugar imaginario con lo que está ocurriendo ahora en cualquier lugar. El parecido de los políticos con los reales, la manipulación de los medios, los falsos atentados, el uso de las fuerzas de seguridad de un estado para coartar la libertad de los ciudadanos y vigilar a la gente decente que solo intenta vivir decentemente, partidos que de repetir las mismas mentiras acaban creyéndolas ellos mismos, y lo más importante un pueblo que cansado de lo mismo de siempre ha decidido por la vía de "la legalidad" que quiere cambiar las cosas.

Cuando decidimos que esto no podía seguir así nos dijeron que estaba en la constitución. cuando nos dimos cuenta que la constitución era un fraude por quien y como se hizo, dijeron que para cambiarla hacía falta presentarse a las elecciones como los demás. Cuando alguien se presentó a ellas y ganó algo más de lo que los gobernantes esperaban, dijeron que había que ser partido político. Y ahora que ya hay partido o partidos que se presentan para cambiar las cosas, resulta que eso tampoco les vale, inventan, insultan, mienten y sobre todo se han propuesto impedir que las cosas cambien. Lo bueno de estas similitudes con la obra del genio vecino: que los que votaron blanco en la novela están aquí votando algo diferente y como ellos no volverán a creer en los que nos han gobernado hasta ahora, sabemos que los medios de comunicación están manipulados, mienten inventan y tergiversan. Para que todo continúe como hasta ahora. Pero cada vez somos más y si no en estas, en otras posteriores tendremos mayoría para cambiar las cosas y las cambiaremos y estaremos esperando verlos abandonar la ciudad y dejar vivir en paz a la gente decente.


  P.D. Si alguien desea leer "Ensayo sobre la lucided" de José Saramago, no cometáis el error que yo he cometido, leed antes "Ensayo sobre la ceguera". Yo voy a leerlo ahora y espero que igual que al maestro no le afectan las reglas de puntuación, a mi entendimiento no le afecte la regla que dice que el orden de los factores no altera el producto.
Blindness
La versión "hollyvoodiense" de ensayo sobre la ceguera.

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