sábado, 6 de septiembre de 2014

NUESTRAS UVAS DE LA IRA

La fotógrafa Dorothea Lange captó  con su cámara  a los mas desfavorecidos.
Esta "Madre inmigrante" es, sin duda, el rostro
de la gran depresión

 Durante unos días creía haberme sumergido de lleno en los Estados Unidos de América, en la época de la gran depresión. Cuando miles de familias empobrecidas viajaban por la hoy famosa "Ruta 66" en busca del sueño americano.
 Tierras que durante generaciones pasaron de padres a hijos, fueron arrebatadas a los campesinos por los bancos. A estas mismas tierras llegaron milagrosamente miles de panfletos que prometían buenos sueldos por trabajos dignos en una tierra prometida: California.
 Tras atravesar el país familias enteras, por un largo y duro camino en el que quedaron los más débiles: los abuelos que no resistieron el desarraigo o los niños que no pudieron ganar la batalla a la desnutrición, llegaron al final del trayecto para comprobar que lo que los panfletos prometían no era más que un engaño para conseguir mano de obra barata.
 Porque si a un lugar a donde se necesitan 100 trabajadores llegan 3.000. los cien escogidos serán los que estén dispuestos a trabajar por menos y probablemente por un plato de comida con tal de poder alimentar a sus familias hambrientas.
La familia Joad en busca del sueño americano.
Imagen de la adaptación al cine de la novela
 por John Ford
 Además de la crueldad del sistema que intenta acabar con el individuo, el libro muestra la fuerza del amor no solo en los miembros de la familia protagonista si no en otras que junto a otros personajes se entrelazan en busca de un destino común. Conviven en un asentamiento que se auto gobierna de espaldas al sistema, con la ayuda de todos y el respeto mutuo. Demuestran que esto es posible si todos colaboran por el bien común.
 Como decía al principio, creía haberme sumergido en los Estados Unidos, hace muchos muchos años, pero no, no he salido de aquí. Nosotros tenemos nuestras propias "Uvas de la ira" aquí, en nuestro país. Donde miles de personas pierden su trabajo y su casa, como los campesinos de la novela perdieron sus tierras. Donde miles de personas se marchan lejos de su familia en busca de un sueño, un sueño que consiste en poder vivir. Porque los panfletos llegan en forma de programas de televisión que muestran a compatriotas aventureros por el mundo, viajeros o callejeros pero siempre triunfadores al fin y al cabo.
Algunos de los protagonistas de "Las uvas de la ira".
Junto a Henry Fonda  la que recibiría el oscar a
 la mejor actriz de reparto Jean Darwell.
 En un país donde miles de trabajadores han perdido sus derechos, se les han abaratado los salarios, llegando a trabajar practicamente por nada, bajo la amenaza de los 3.000 que llegaron a ocupar esos puestos de trabajo como en la famosa novela. En ella no se permitía hablar a los que marchaban en busca del sueño, de la verdad sobre lo que iban a encontrar al final, porque eso los hubiese persuadido. Como a los españoles no se les puede hablar en los medios de los miles que han salido fuera en busca del sueño y solo han encontrado dolor, racismo, xenofobia...Tampoco se permite hablar de los que han conseguido empleos tan precarios que apenas pueden sobrevivir, ni de los que permanecen en ese limbo que es la indigencia, sin poder volver a casa con los suyos porque lo apostaron todo al sueño...Español.
  Igual que en la novela hoy podemos ver que el sistema no ofrece soluciones si no todo lo contrario. Solo las personas ofreciendo lo mejor de cada uno por el bien común podremos mejorar en algo y cambiar las cosas. Aunque el camino sea largo y duro, debemos implicarnos tomar las riendas y empezar a cambiar las cosas, cosas que jamás harán los que nos han traído hasta aquí: hasta nuestra "Ruta 66".
"Las uvas de la ira" de John Steinbeck
Os la recomiendo así como
la adaptación al cine. no os defraudará